25N: Ojalá no fuera necesario… Por Angel Rivero García

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Corría el año 1987 cuando el Ayuntamiento grancanario de Telde, contando con Francisco Aureliano Santiago Castellano como alcalde, se convirtió en la primera administración local de todo el Estado español en abrir un Centro de Atención a la Mujer, así como en diseñar acciones en el ámbito de la igualdad y contra la violencia de género…

 

Esta labor pionera no hubiera sido posible sin el esfuerzo colectivo de muchas personas implicadas en la lucha por los derechos y libertades de la mujer, además de la corporación municipal de aquel momento. Merecen mención, entre otras personas, la doctora Araceli de Armas, Juana María Ruiz Suárez (del colectivo Isadora Duncan, muy implicado en el proyecto), Nélida de la Guardia (concejala de Sanidad y bienestar social por entonces), Inés Jiménez Martín y Guadalupe Santana Hernández (quienes continuaron como concejalas de la que pasó a llamarse Concejalía de Promoción de la Mujer y hoy día Concejalía de Igualdad), entre otras muchas mujeres (la lista sería interminable) cuya lucha ha sido decisiva para ir avanzando en la Igualdad…

 

El Centro fue también un referente para que, tiempo después, el resto de municipios de Canarias y otros lugares del Estado abriesen también centros de atención a las mujeres. Así como la creación en 1994 del Instituto Canario de la Mujer. Los mimbres para terminar con la desigualdad fueron puestos, y como teldense me siento orgulloso de formar parte de un municipio pionero en las políticas públicas de igualdad. Aún así, queda mucho por hacer a todos los niveles para seguir avanzando hacia la plena equidad…

 

Porque no deja de ser lamentable que tantos años después y tras grandes esfuerzos por parte de las administraciones públicas y de gran parte de la sociedad la igualdad de género aún siga siendo un objetivo pendiente, que la desigualdad y la discriminación sean la norma y que la violencia hacia las mujeres esté aumentando en vez de desaparecer para siempre…

 

Como afirma Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas: «La igualdad de género es el prerrequisito para un mundo mejor. la desigualdad de las mujeres debería avergonzarnos a todos en el siglo XXI. Porque no sólo es inaceptable: es estúpido»…

 

Posiblemente una parte del problema esté en el actual auge de los fascismos por todo el mundo. Una ultraderecha anclada en tiempos pasados donde a la mujer se le negaba todo Derecho y estaba sometida al esposo. Recordemos que en España hasta 1972 una mujer no podía abrir siquiera una cuenta bancaria sin permiso de su marido. O cómo existían Leyes que penalizaban el adulterio (eso sí: siempre que la adúltera fuera la fémina. Si era el varón poco menos que se le aplaudía por ser todo un «macho»)…

 

Según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el avance de las mujeres hacia la plena igualdad se está estancando: Las mujeres ocupaban solo el 28% de los puestos gerenciales a nivel mundial en 2019. Sólo un 50% puede decidir por sí mismas usar anticonceptivos o negarse a mantener relaciones sexuales. Siguen siendo sometidas al matrimonio infantil y a la mutilación genital. Siguen sufriendo violencia física o mental por sus parejas. Se estima que a nivel mundial 137 mujeres son asesinadas al día por su pareja o algún familiar…

 

A fecha de 8 de noviembre, según la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, en España han muerto 37 mujeres. 1118 desde el año 2003, cuando empezaron a registrarse datos. Canarias es de las pocas Comunidades donde no se han registrado muertes por ahora…

 

Pero seguimos teniendo quienes niegan la violencia de género. Unos desde el púlpito de su escaño y otros aborregados por seguir sin discusión lo que los líderes de sus partidos les dicen, aunque sea negando la mayor. Los datos están ahí, bien a la vista…

 

Pero el problema es de más hondo calado. Viene de atrás. De muy atrás. Viene del patriarcado existente desde hace siglos y alentado por los Poderes legislativos, políticos y religiosos. Un sistema social donde el hombre tiene el poder primario y goza de predominio en roles de autoridad moral, privilegio social, liderazgo político y control de la propiedad. Un sistema donde la mujer, por el mero hecho de serlo queda despojada de toda autoridad y poder de decisión. Algo inadmisible a estas alturas del siglo XXI…

 

Seguimos teniendo que conmemorar cada año el 25 de Noviembre como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Ojalá llegue pronto el día en que no haga falta ninguna conmemoración en ese triste sentido…

 

Angel Rivero García

www.encanarias.wordpress.com

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