90 hectáreas de plataneras arrasadas, con un precio de entre 35 y 40 millones

14 Octubre 2021
La lava del volcán de La Palma lleva arrasadas unas 90 hectáreas de plataneras en la zona de costa del Valle de Aridane, «la más cara de Canarias y de España» para el cultivo de esta fruta y cuyo valor de mercado oscila entre los 35 y los 40 millones de euros.

El dato lo ha aportado la consejera canaria de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alicia Vanoostende, en el Pleno del Parlamento autonómico interpelada por los diputados Jonathan de Felipe, del Grupo Nacionalista (CC-PNC-AHI), y Luis Alberto Campos, de Nueva Canarias.

Vanoostende ha indicado que su departamento está realizando un sondeo de fincas en desuso, a modo de un banco de tierras, para ofrecerle una alternativa a los productores que lo han perdido todo, su vivienda y su medio de vida.

Ahora bien, ha advertido de que ésta es una búsqueda «muy difícil» por la orografía de La Palma, por la escasa disponibilidad de suelo y por los niveles de protección existentes, y ha deslizado la posibilidad de reclasificar suelo.

Aparte de las fincas desaparecidas, ha señalado que hay muchas otras, al sur de la colada, que han quedado aisladas y sin suministro de agua.

Vanoostende ha destacado la «diligencia» del Gobierno de Canarias en la habilitación de dos desaladoras portátiles y ha anunciado que la semana que viene se organizará un curso con agricultores y técnicos de cooperativas sobre el uso de agua desalada para riego, algo a lo que en La Palma «no estamos acostumbrados».

Ante las reticencias de Jonathan de Felipe respecto a las desaladoras, porque emplean «muchas energías fósiles», pero sobre todo por la carga de cloruro sódico en los plantones y su impregnación en las raíces, la consejera ha indicado que se barajan varias soluciones a medio plazo.

Entre ellas, una canalización desde Fuencaliente y llevarla agua arriba hasta la balsa de Cuatro Caminos, o traerla desde Cumbre Vieja, usando una red antiincendios y rodeando el volcán, o una conducción submarina, aunque esta opción dependería de la evolución de la fajana.

La consejera ha indicado que se barajan ayudas por posibles pérdidas de plantones y para la replantación de fincas en «el caso hipotético» de que no se puedan salvar con las desaladoras y con un buque cisterna que está previsto que llegue en las próximas horas.

Y ha hablado también de ayudas ante la probable caída de invernaderos por el peso de la ceniza acumulada en las cubiertas.

Alicia Vanoostende ha cifrado en un 80% la pérdida de producción por la ceniza en el Valle de Aridane, y de un 50% en Fuencaliente y Tijarafe, y ha añadido que se está consensuando con asociaciones y cooperativas la forma de indemnizar esas pérdidas.

Ha expresado su preocupación por el resto de la cadena del cultivo del plátano, que incluye a recolectores, transportistas, empaquetados, venta de cajas o de productos fitosanitarios, y ha garantizado que la Consejería hace lo que puede «para que no se pare del todo».

Sobre el empaquetado, ha indicado que hay fábricas en zonas de exclusión, como en El Remo, y ha reconocido que hay temor por el futuro de esta actividad.

En cuanto a otros cultivos, la consejera ha indicado que en los viñedos apenas ha habido incidencia por la ceniza, ya que cuando el volcán entró en erupción la mayoría de productores había vendimiado; no así en los aguacates, que ya venían de «un año complicado» por la ola de calor y viento de agosto que malogró toda la producción.

Respecto al efecto de la ceniza en el futuro, ha señalado que en estos momentos «no sabemos cuánto va a durar -la erupción- ni su alcance», y que dependerá de varios factores, como la cantidad que acabe en los cultivos y su composición.

En este sentido, técnicos del CSIC la están analizando para ver sus nutrientes y sus posibles efectos en la flora y los cultivos de la isla.

La consejera también ha concretado que la lava ha sepultado cinco queserías, una de las cuales se montó «en tiempo récord en dos semanas» en otra ubicación, y que se barajan ayudas por la afección de la ceniza en el forraje.

En cuanto al sector pesquero, ha indicado que hay 33 barcos afectados, 30 armadores y entre dos y tres marineros por embarcación, que tenían en la zona de la fajana su caladero, adonde iban a por camarón y a por carnada.

Por lo pronto, ha destacado Vanoostende, recibirán por parada de la flota unos 2.500 euros por armador y 1.500 euros por marinero.

Más allá de la realidad del sector primario, la consejera, que ha recibido el apoyo de los grupos parlamentarios, ha admitido que en esta crisis volcánica la situación «cada día es más difícil», pues ya ha causado «muchas pérdidas y no sabemos cuántas más» provocará.

Entiende que llegó «el momento de repensar la isla, de replantearla en su totalidad».

Spread the love

Deja una respuesta