UN ESTUDIO DE LA ULL CUESTIONA TEORÍAS CLÁSICAS SOBRE PLANTAS INVASORAS EN ISLAS
Una investigación recientemente publicada en la revista Perspectives in Plant Ecology, Evolution and Systematics que cuenta con la participación de Jonay Cubas, profesor e investigador del Departamento de Botánica, Ecología y Fisiología Vegetal de la Universidad de La Laguna, cuestiona una de las hipótesis más aceptadas sobre las invasiones relacionadas con la herbivoría. Los hallazgos subrayan la importancia de repensar cómo las plantas endémicas de Canarias se adaptan a su entorno, especialmente cuando se establecen en nuevas áreas del archipiélago.
Este estudio revela que la vinagrera (Rumex lunaria), una planta originaria de La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, muestra niveles más altos de herbivoría y defensas foliares en Lanzarote, donde fue introducida en el siglo XX, en comparación con las islas de donde es endémica. Estos resultados contradicen la llamada hipótesis de liberación de enemigos, que indica que las especies invasoras suelen sufrir menos ataques por parte de la herbivoría de insectos en las zonas donde no son nativas, lo que contarían con una ventaja ecológica.
Por el contrario, la investigación apunta que la vinagrera no solo se ve liberada de sus enemigos herbívoros en Lanzarote, sino que también desarrolla mayores niveles de compuestos defensivos (fenoles, flavonoides) y hojas más gruesas, en un esfuerzo por afrontar la mayor presión herbívora por parte de insectos.
El estudio, que contó con el muestreo de 40 poblaciones (32 poblaciones de las islas donde la vinagrera es nativa y ocho poblaciones no originarias en Lanzarote) y el análisis de casi 2.000 hojas, fue realizado en seis islas, cinco donde la especie es nativa y una donde fue introducida, Lanzarote, en la década de 1940 como forraje para cabras, debido a su tolerancia a la sequía y a suelos volcánicos. De esta manera, la investigación muestra que la vinagrera sufre mayor número de daños por insectos en Lanzarote, además de que la planta responde con rasgos comunes de defensa, lo cual no se ajusta a las expectativas tradicionales sobre especies invasoras.
La investigación analizó, además, factores ambientales que podrían influir en la herbivoría y en los rasgos de defensa, como las condiciones climáticas y las características del suelo. Tal como se esperaba, Lanzarote presentó condiciones más extremas, como mayor temperatura media anual, menor precipitación durante los meses más secos y suelos más densos.
No obstante, los modelos estadísticos empleados indicaron que las diferencias abióticas no explicaban las variaciones observadas en la herbivoría ni en los rasgos foliares. Además, tampoco se encontraron relaciones significativas entre los niveles de compuestos defensivos y el daño por herbivoría, lo que sugiere una dinámica más compleja que los modelos clásicos contemplan.
Los resultados del estudio tienen un impacto significativo en la investigación sobre invasiones biológicas, especialmente en islas, que a lo largo de la historia han sido vistas como laboratorios naturales para comprender estos fenómenos. En particular, cuestionan la validez de teorías como la liberación de enemigos o la hipótesis de defensas previamente reducidas, que han sido principalmente desarrolladas en contextos continentales y con especies exóticas, no endémicas.
La investigación resalta la importancia de considerar a los endemismos insulares como actores fundamentales en las dinámicas de invasión, ya que su comportamiento en nuevos entornos insulares puede ser tan complicado como el de las especies foráneas. El caso de la vinagrera demuestra que incluso una planta que se ha adaptado a condiciones insulares puede desarrollar nuevas estrategias defensivas al colonizar otra isla dentro del mismo archipiélago.
Esta investigación también ha contado con la participación de la Misión Biolóxica de Galicia; el Departamento de Biodiversidad Molecular y Banco de ADN del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo – Unidad Asociada CSIC; la Universidad Pablo de Olavide; el Estudio de Ingeniería GMI S.L.P.; el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología; el Cabildo de La Gomera; y la Universidad Autónoma de Yucatán (México).