Consecuencias Escolares y Sociales de la Alternancia Continuada de la Atención.

Por Miguel Ángel Hernández Concepción
Profesor Enseñanza Secundaria y Bachillerato, Especialista e Investigador.

Crecer y educarse entre tecnología no nos hace más inteligentes. Nadie puede negar que las nuevas tecnologías han facilitado muchas actividades, pero, sin embargo, han hecho que las mentes de niños, jóvenes y adultos se hayan habituado a lo que se denomina MULTITAREA o en términos neurocognitivos ALTERNANCIA CONTINUADA DE LA ATENCIÓN. Esto significa que el cerebro del alumnado dedica minutos a realizar una tarea, luego otra y después otra y así hasta el estrés cognitivo y psicológico. El hecho de que los/las estudiantes atiendan a mensajes vía teléfono, correos electrónicos, tareas por plataformas digitales, vídeos, cuestionarios, audios, conexiones a distancia más las exigencias diarias de las clases presenciales genera un efecto pernicioso para las funciones ejecutivas cerebrales como la atención, la memoria de trabajo, la toma de decisiones, la reflexión, etc.

Es imposible que el cerebro pueda efectuar dos acciones al mismo tiempo- mucho menos tres o más- si en ellas ha de involucrarse la misma área cerebral. Por ejemplo, si el alumnado está escuchando la letra de una canción a la vez que lee un texto y tiene que contestar a un cuestionario, no realizará ninguna de las tareas al cien por cien. Se produce en casos similares una alternancia en el foco de atención debido a que tocan la misma zona cerebral. Y esto es lo que ocurre cuando el alumnado realiza la función multitarea con objeto de aprender. Es cierto que el cerebro en estas circunstancias es capaz de captar de forma superficial mucha información si bien no es capaz de retenerla y analizarla de forma crítica o en profundidad.

Fue el sociólogo Clifford Nass de la Universidad de Stanford quien inició una de las primeras investigaciones para explicar la relación existente entre el déficit de atención- muy frecuente en niños y jóvenes, no necesariamente con trastorno de hiperactividad- y la multitarea. Aunque se quiera pensar lo contrario, el alumnado que puede realizar varias cosas a la vez es menos eficiente a pesar de que sea capaz de cambiar ágilmente el foco de atención. Los estudios afirman que esto conlleva un bloqueo de la memoria de trabajo, una de las funciones ejecutivas de las que me ocuparé en otra ocasión a propósito del cerebro de los/las adolescentes y su desarrollo neurobiológico en la era digital. Recientemente, han sido varios los profesores de la Universidad de Saarland (Alemania), B. Eppinger, J.Kray, B. Mock y A. Mecklinger los que han publicado unas conclusiones muy importantes al respecto de los efectos de la alternancia continuada de la atención al asegurar que cuando la mente alterna varias tareas, los circuitos cerebrales realizan una pausa entre una y otra, consumiendo más tiempo y generando menos eficacia en procesamiento de las mismas. Según estos investigadores la reducción de eficacia llega hasta un cincuenta por ciento.

En definitiva, la hiperestimulación tecnológica hace que el cerebro de nuestros niños y jóvenes se vea expuesto y obligado a procesar cantidades enormes de datos que llegan a sus sentidos, fundamentalmente la vista, que irrumpen en oleadas o de forma simultánea con graves consecuencias porque el alumnado, acostumbrado a este bombardeo, precisa estímulos cada vez más fuertes e intensos para motivarse. La multitarea merma su curiosidad, asombro y ganas de querer aprender algo que vaya más allá del mundo digital. Muchos/as estudiantes se encuentran desmotivados/as y su creatividad e imaginación completamente anuladas. Si desde la infancia se les acostumbra a un ritmo de vida y de aprendizaje que dificulta la serenidad y el disfrute del silencio, no es de extrañar que estemos contribuyendo al desarrollo de un alumnado superficialmente informado, carente de una verdadera formación, con graves trastornos de atención, dificultades de aprendizaje-lectura/escritura, impulsividad, baja tolerancia a la frustración y grandes dosis de estrés emocional.

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