El rey pide trabajar por una España “unida, sin divisiones, ni enfrentamientos”

30 de noviembre 2023/Agencias
El rey ha asegurado este miércoles que es una “obligación” de todas las instituciones trabajar por una España “sólida y unida, sin divisiones, ni enfrentamientos”, en la que se busque el entendimiento y “el reconocimiento de las diferencias”, y ha confiado en que el pluralismo político del Parlamento contribuya «al bien común de todos los españoles».

Felipe VI, acompañado por la reina Letizia y la princesa Leonor, ha hecho este llamamiento en su intervención en el Congreso en la sesión solemne de la apertura oficial de la XV Legislatura, en la que ha reivindicado el acuerdo que desembocó en la Constitución, de la que ha pedido “honrar su espíritu, respetarla y cumplirla”.

Tras felicitar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su reelección, ha deseado que el pluralismo de las distintas fuerzas políticas presentes en el Congreso y en el Senado, con “la integración de diferentes opciones y proyectos dentro de la Constitución”, contribuya a “la mejora de las condiciones de vida de las personas”.

“Nuestra obligación, la obligación de todas las instituciones, es legar a los españoles más jóvenes una España sólida y unida, sin divisiones, ni enfrentamientos”, ha remarcado en un discurso de la apertura oficial de las Cortes Generales, marcada por el comienzo de la tramitación de la ley de amnistía de los dirigentes independentistas catalanes encausados en el ‘procés’, condición de Junts y ERC para apoyar la investidura.

Sin referirse a esta cuestión, el jefe del Estado ha hecho hincapié en que las nuevas generaciones necesitan afrontar el futuro con confianza con un marco democrático que les permita “convivir y prosperar en libertad”.

Necesitan, ha añadido, “recibir una España cohesionada y unida en la que puedan desenvolver sus vidas y proyectar sus ilusiones”.

A juicio del rey, para los jóvenes, “la democracia no es una aspiración”, como lo fue para sus padres y abuelos, sino una realidad, y tienen “la obligación cívica de perfeccionar y acrecentar” los logros que trajo el pacto constitucional, que permitió alumbrar una España “ilusionada, confiada en su futuro” con “un espíritu inclusivo de ideales”.

Felipe VI ha animado a “honrar ese legado, un legado de grandeza, responsabilidad y sentido de la historia, y a poner en valor “la historia del gran éxito colectivo” de la democracia, cimentado en “el entendimiento mutuo, sin imposiciones, ni exclusiones, y en la voluntad de integración que enriquece, con la diversidad y el pluralismo, el proyecto común como nación”.

A su juicio, admirar lo logrado en 1978 “no es, en absoluto, mirar atrás con nostalgia”, sino “una orgullosa y consciente reafirmación de las mejores capacidades como país”.

“La búsqueda del entendimiento, el reconocimiento de nuestras diferencias, unido al mutuo respeto como ciudadanos, la certeza de que solo superando las divisiones tienen una base segura las libertades y los derechos, fueron todas ellas ideas y actitudes determinantes para abrir una nueva página de nuestra historia”, ha resaltado.

Por ello, ha emplazado a “respetar y cumplir” la Constitución para “hacer efectiva la definición de España como un Estado social y democrático de derecho”.

En su primer discurso de calado tras la investidura de Sánchez, el rey ha recordado que el Parlamento genera, como “valor político primordial, la integración de diferentes opciones y proyectos” dentro de la carta magna.

Según Felipe VI, el pueblo español ha depositado en los diputados y senadores “el bien político más preciado: la confianza”.

“Les ha confiado la tarea de que el pluralismo político aquí representado impulse la mejora de las condiciones de vida de las personas y grupos en que se integra”, ha apostillado el monarca en una sesión de la que se han ausentado los parlamentarios de Junts, ERC, EH Bildu y BNG por no reconocer la legitimidad de la Corona.

Por ello, ha incidido en que las Cámaras tienen la obligación de “buscar siempre el bien común de todos los españoles”, porque es, “inequívocamente, el retorno debido a la confianza otorgada por los ciudadanos”.

“La envergadura de los retos que afrontamos reclama de todos una gran responsabilidad. Así lo merecen los españoles y lo demanda el ejercicio de su representación”, ha rematado el rey, quien ha cerrado sus palabras dando las gracias en catalán, euskera y gallego.