Fiscalía reclama al juez que Endesa repare las torres que electrocutan a aves

16 Septiembre 2021/Agencias
La Fiscalía de Medio Ambiente ha reclamado al juzgado que ordene a Endesa reparar sus líneas eléctricas para evitar el riesgo de electrocución de aves, tras constatar que en los últimos meses han muerto decenas de pájaros más de especies protegidas.

El fiscal de Medio Ambiente, Antoni Pelegrín, ha presentado un escrito,, ante la juez de Vic (Barcelona) que desde el pasado mes de abril investiga la querella que presentó contra Endesa y seis de sus directivos, por incumplir la ley debido a la «alta peligrosidad» que sus líneas eléctricas suponen para la avifauna de la provincia de Barcelona.

Mientras se investiga la querella, que ahora está pendiente de un informe pericial del Instituto Catalán de Ornitología (ICO) sobre el riesgo de las torres eléctricas, la Fiscalía ha pedido a la juez que ordene cautelarmente a la compañía adoptar «las medidas adecuadas para corregir los defectos observados» en las torres donde se han detectado aves muertas.

De acuerdo con los informes de Agentes Rurales recabados por el fiscal, las torres eléctricas de la provincia siguen contando con soportes peligrosos y cables sin protección que suponen un grave riesgo de electrocución para las aves y que en algunos casos infringen la normativa vigente.

Concretamente, los informes que esgrime el fiscal ante la juez mencionan la muerte de decenas de aves en los últimos meses, pertenecientes a especies protegidas, como cigüeñas, buitres, azores, águilas, aguiluchos o cernícalos y en localidades de la provincia como Hostalets de Pierola, Calonge de Segarra, Calaf, Igualada, Òdena, Santa Eugènia de Berga, Tona, Gelida o Torelló.

Los nuevos casos se suman a las electrocuciones de pájaros que la querella de Fiscalía ya documentaba: 255 aves muertas en torres eléctricas de la comarca de Osona entre los años 2018 y 2020 y 72 cigüeñas blancas fallecidas entre el 3 y el 5 de agosto de 2020, cuando cruzaban la provincia en su migración anual a África, entre otros.

El ministerio público decidió querellarse contra Endesa y sus directivos, por un delito contra el medioambiente y otro continuado relativo a la protección de la fauna, después de que la empresa desoyera sus repetidos requerimientos -dos entre 2018 y 2019 y otros cinco en 2020- para que cumpliera con su obligación de reparar los tendidos.

No obstante, añade la querella, la compañía se «limitó a realizar actuaciones que pueden definirse como muy puntuales, actuando únicamente en los supuestos más graves de reincidencia y siempre a instancia de los Agentes Rurales o de la Fiscalía».

El Departamento de Agricultura y Medio Natural dictó en 2013 una resolución que ordenaba a los titulares de las líneas eléctricas aéreas de alta tensión, que no se ajustaran a las prescripciones técnicas, presentar un proyecto de adaptación de los soportes en el plazo de un año.

La compañía presentó entonces un proyecto para acometer esas reformas, pero supeditado a la disponibilidad de financiación por parte del Ministerio de Medio Ambiente, con lo que, sostiene el fiscal, incumplía su obligación de mantener las redes eléctricas en condiciones técnicas adecuadas y sin dañar o poner en peligro la fauna.

De esa forma, agrega la querella de Fiscalía, en 2018 Endesa «no había procedido a corregir ninguna línea o tramo entero de línea eléctrica» que entrañara riesgo de electrocución y se limitó a reparar 68 torres que habían sido señaladas por los Agentes Rurales por haber causado la muerte de más de un ave.

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