¿HAY LIBRE ALBEDRÍO ?. Por Salvador Barnes. Periodista

Sin pretender que esto sea una queja y menos el querer hacer un sermón en el desierto, pero nos cogemos licencia para decir que si de algo estamos más que faltos en esta sociedad, huérfanos, dejados de la mano, a nuestro aire, actuando en falso y viendo que nuestra propias leyes a las que todos nosotros tenemos como ley en todas las normas que están legisladas sobre el acatamiento que se debe de tener en todo y ante todo, por eso es por lo que pedimos a gritos para este País de enterados el ver el caso omiso que se hace a tantas cosas, y por eso pedimos que se nombren más Inspectores.
Solo vemos a estos profesionales cuando ejercen el trabajo para el Ministerio de Hacienda, en los demás parecen que no existen, ya que para muchos se pide el que se inspeccione el comportamiento legal de tantas empresas que incumplen, que son una verdadera lacra para el ciudadano que por no tiene una inspección rápida y contusa, porque de no ser así ( qué es lo que está pasando) da lugar a la desidia, el dolo, el que te estafen y esclavicen, sin darle al ciudadano ni el derecho al pataleo, una verdadera ruina para esta sociedad que debería de ser como la de los demás Países de nuestro entorno democrático, que si cuidan y protegen a sus ciudadanos de todo los atropellos sociales.
Pero solo parece que funcionan los «Asuntos Internos» ( y porque lo ha puesto el cine) en las Fuerzas de Orden Público, pero ya que eso parece que funciona bien, debería de ser igual para la mayoría igual de contundente, inspecciones de la Seguridad Social (hay pocas), de Trabajo ( escasas), inspecciones de sanidad ( casi se ven), de Turismo, inspección de ruidos y limpieza ciudadana ¡ah, pero de esto también hay!.
A todo esto se sigue en España abusando del ciudadano, al no poder resolver sus problemas por Mor de que algunas de estas Inspecciones no se dignan bajar a las chozas, porque siempre están subidos a los palacios. Los mismos inspectores de siniestros de coches siempre están en otras «galaxias», son lentos para acudir al siniestro, o van tarde (meses) o no asisten y se cumplen los plazos( que es lo que se pretende). Las inspecciones de los precios, un verdadero fraude cómico, cada establecimiento con marca propia o sin ella tiene su precios y se pasan por el forro los precios legislados por el Estado. Hoy solo se está en el mercado para vender rápido y con muchas prisas, así nadie se entera, no hay tiempo para explicaciones, si hay multas se recurren y pueden pasar algún lustro que otro, y así hasta el final de los tiempos.
Ante Europa somos extraños hasta para esto, porque después de haber leído encuestas que se han hecho a los extranjeros que viven en España largas temporadas, y ven el akelarre que hay para todo sea social, personal o político, opinan que encima nosotros vamos presumiendo de que lo tenemos todo controlado, y es una mentira abismal.
Eso si pagamos las nóminas más altas de la Unión a profesionales que son los primeros que no cumplen con su función a la que deberían de proliferar más. Pero antes contratan asesores de gobierno que a personal de inspecciones, estamos en la «mejor onda»

Salvador Barnes

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