Indignación de ATME por las retribuciones militares y por la paralización de cualquier tipo de mejora en la carrera militar

El nuevo SMI anual de un trabajador puede quedar por encima de lo que percibe neto un soldado o marinero con compromiso inicial.

El gobierno y el ministerio de Defensa valoran propogandisticamente el trabajo de sus militares, pero no tanto para subir las retribuciones de los soldados, las más bajas entre los servidores públicos.

Leganés, 14 septiembre de 2022

Después de un año luchando con el Ministerio de Defensa para poder llegar a un acuerdo en la Comisión de Trabajo sobre Retribuciones que permitiera dignificar las retribuciones de los militares, especialmente de aquellos que menos cobran, ambientado en un escenario donde las principales responsables del ministerio de Defensa, ministra Margarita Robles y subsecretaria Adoración Mateos, se niegan a reunirse con las asociaciones militares profesionales, alegando que no se van a reunir “para nada”, se escucha a miembros del gobierno, véase la vicepresidente del mismo y ministra de Trabajo Yolanda Diaz, la idea el elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ”por encima de los 1.078 euros brutos al mes en 14 pagas”.

El gobierno, por tanto también el ministerio de Defensa y sus representantes en la Comisión de Trabajo de Retribuciones, no vieron procedente proponer ninguna actualización de retribuciones. No encontraron en ese momento, ni parece encontraran en un futuro próximo, que una mayoría de soldados estén percibiendo netos al mes aproximadamente 1.075 € (menor cantidad en las pagas extras, ya que no se cobra en estas la mensualidad integra), exigiéndoles que estén presentes en cualquier momento en todo tipo de catástrofes, misiones internacionales, pandemias, etc.; sin contar con los servicios, ejercicios o aumentos de horario no retribuidos, ni con la disponibilidad permanente. A todo esto, se deberá sumar un deber que no se exige al resto de servidores públicos: “la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario”.

ATME no puede más que sentir vergüenza, al comprobar cómo el gobierno no valora a sus militares. Cómo son utilizados propagandísticamente, alabando su trabajo y sus valores, pero volviendo la cabeza cuando se les pide unas retribuciones justas y una carrera militar digna.

Pero ojo, las retribuciones son una parte importante de sus reclamaciones, pero no las únicas. Es necesario una verdadera carrera militar digna, que elimine la lacra de la temporalidad y la precariedad laboral, que evite que, incluso en la escala de oficiales de los cuerpos comunes (medicina), tengan que volver a publicar una convocatoria porque las plazas de la primera no se cubrieron. No se puede olvidar que en el último Pleno del COPERFAS fue rechazada la propuesta, presentada por ATME y otras dos asociaciones profesionales, para el desarrollo de una nueva Ley Integral de la Carrera Militar, que permitiera solucionar los actuales males que afectan a esta.

Preocupa el SMI de los trabajadores que menos cobran, cosa loable y que ATME apoya sin ninguna duda, pero guardan silencio en cuanto a los trabajadores públicos peor retribuidos.

Los militares y sus familias necesitan unas retribuciones justas y una carrera militar digna que pague y dignifique su trabajo diario.

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