La izquierda siniestra. Por Lic. Leandro Rodríguez Linárez (Politólogo)

Hacemos mención a la terminología “izquierda” a pesar rechazamos esa distinción que solo conlleva y evoca atraso, al igual que el término “derecha” y toda referencia donde a la ideología se le atribuye un falso determinismo cuando en realidad es solo un mecanismo nefasto, totalmente prescindible.
Hoy no es casuístico que el mundo atraviesa su peor crisis económica, a punto de semejarse a la de los años 30 del siglo pasado, motivado principalmente por el Covid-19 de origen chino, un país comunista en lo político.
Tampoco es casuístico que sea China la única nación que ha extraído beneficios económicos durante la pandemia, logrando afectar principalmente a sus competidores mundiales, Estados Unidos y Europa.
Pero en américa latina el panorama no es distinto, China aumenta su presencia en estos mercados a la par que sustituye a los tradicionales como el estadounidense y europeo. Para mayores sorpresas, Mercosur, la integración económica y comercial de mayor relevancia en esta región latina, piensa abrirles las puertas a los asiáticos, nos atrevemos vaticinar sería un catastrófico error del que se lamentarán las economías suramericanas.
China es un monstruo económico y comercial, con un potencial único, capaz de absorber pérdidas a conveniencias, es decir, puede inundar un mercado con pérdidas programadas por un periodo de tiempo a fin de quebrar productores y comerciantes del país/región receptora con el objetivo de quebrarlos, luego ocupar sus espacios.
En otras naciones es mucho más fácil, China exporta a esos países productos de pésima calidad, sin controles sanitarios, permitiendo precios muchos más bajos que los producidos en los países anfitriones, donde apoyados por los gobiernos, inundan esas economías compartiendo con los cogollos gubernamentales las jugosas ganancias, creando nuevas élites.
Pero China no tiene amigos, solo socios y/o intereses. El mejor ejemplo es Venezuela, mientras el chavismo contó con gobiernos reconocidos internacionalmente y, sobre todo, con recursos, brindó todo tipo de apoyo económico y financiero a cambio de materia prima (petróleo), eso sí, exigiendo sus productos tuvieran privilegios en el mercado interno. Una vez desconocido el régimen chavista por perpetrar elecciones fraudulentas, y quebrada la única entrada de divisas de esa nación, la industria petrolera, China marcó distancia y pasó de ser su principal aliado a su principal cobrador, hoy apenas brinda eventual apoyó diplomático al régimen chavista.
Esa es China y sus manipulables aliados mundiales de “izquierda”. @leandrotango

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