La lava hace crecer los deltas lávicos sin desbordes ni derramamientos

13 Noviembre 2021
La lava que emana del volcán de Cumbre Vieja, que hoy cumple 56 días en erupción, está alimentando fundamentalmente a la zona de los deltas lávicos provocando su crecimiento y sin que se produzcan desbordes ni derramamientos hacia otros puntos, y por tanto sin causar daños.

La portavoz científica del Pevolca, María José Blanco, ha indicado este sábado en rueda de prensa que continúa la aportación de lava en la zona de los deltas lávicos, provocando su crecimiento y en el entorno más próximo al frente de lava se detectan anomalías térmicas significativas en cuanto al pH y al oxígeno.

Al respecto el director técnico, Miguel Ángel Morcuende, ha señalado que no hay novedades respecto a las coladas y la lava está discurriendo por zonas ya holladas, lo que es «una buena noticia» porque no se propaga hacia otros puntos y el crecimiento de magma sólo se está produciendo en el delta lávico.

La aportación de lava está llegado fundamentalmente a la colada 1, y con menor aporte a la 2 y la 9, las tres que alimentan el delta, y el resto de coladas están estables.

Hoy la altura de la columna de nubes y cenizas ha llegado a los 3.100 metros en dirección suroeste, lo que provoca un escenario favorable para la operatividad en los aeropuertos durante al menos las próximas 48 horas.

La emisión de dióxido de azufre asociada al penacho volcánico oscila entre las 14.000 y las 20.000 toneladas diarias, en una tendencia descendente desde el pasado 23 de septiembre, cuando superó las 50.000 toneladas.

En cuanto a la emisión difusa de dióxido de carbono asociada a la dorsal de Cumbre Vieja, fluctúa entre las 1.600 y las 1.850 toneladas al día.

La calidad del aire es hoy razonablemente buena en todas las estaciones, salvo episodios puntuales de superación del umbral diario por dióxido de azufre en Puntagorda y por partículas en suspensión inferiores a 10 micras en Los Llanos de Aridane.

El Pevolca confía en tener más datos mañana sobre la posible proximidad a La Palma de una borrasca que está formándose al sur de Azores, aunque en todo caso Morcuende ha subrayado que no habría lluvias en las inmediaciones del cono volcánico, porque tiene «su propia atmósfera».

En cuanto a la sismicidad, se sigue manteniendo en dos grandes grupos, el de profundidad intermedia -entre 10 y 15 kilómetros- y el de las altas profundidades -más de 30 kilómetros- y afortunadamente, ha señalado el técnico, sigue sin haber terremotos superficiales.

De hecho se mantiene el bajo número de seísmos respecto a días pasados pero hoy se ha registrado uno de magnitud 5, que se ha sentido con intensidad V.

El tremor se mantiene en niveles bajos y continúa la tendencia a la estabilidad respecto a la deformación, salvo en la más cercana al centro eruptivo, que muestra una ligera deflación vertical.

Mientras, 476 personas que han sido evacuadas de sus hogares permanecen alojadas en hoteles de Fuencaliente y Los Llanos de Aridane, y 43 dependientes están hospedados en centros sociosanitarios de la isla.

La lava ha arrasado ya una superficie de 1.018, 67 hectáreas, esto es 9,2 hectáreas más que ayer pero que corresponden fundamentalmente al delta lávico.

Además ha afectado a 295,68 hectáreas de cultivos, de los que 169,5 son plataneras, 59,9 viñedos y 24,8 aguacateros.

De acuerdo al sistema Copernicus de vigilancia por satélite, hasta ayer se habían destruido 2.616 edificaciones y otras 116 están en riesgo de ser arrasadas por la lava.

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