LA ULL COORDINA UN ESTUDIO SOBRE LA ADHERENCIA AL CRIBADO DEL CÁNCER COLORRECTAL EN LA POBLACIÓN CON RIESGO FAMILIAR

08 de noviembre 2023

La revista Plos Medicine ha publicado un estudio diseñado para probar la hipótesis de que la adherencia al cribado del cáncer colorrectal con el test inmunológico fecal (FIT) puede mejorar la adherencia al cribado con colonoscopia en la población de riesgo familiar. Sus resultados revelan que solo uno de cada tres familiares de primer grado de pacientes con cáncer colorrectal acepta realizarse una prueba de cribado. Por ello, los investigadores estiman que deben implementarse medidas para mejorar la información de esta población sobre el riesgo de padecer esta letal enfermedad y la necesidad de realizar pruebas de cribado para detectarla precozmente, con la posibilidad de realizar un tratamiento curativo. 

Esta investigación ha sido coordinada desde la Universidad de La Laguna y el Hospital Universitario de Canarias por Enrique Quintero, catedrático de Medicina e integrante del Instituto Universitario de Tecnologías Biomédicas (ITB) y del Centro de Investigación Biomédica de Canarias (CIBICAN). La coautora es Natalia González López, de la misma área del centro hospitalario tinerfeño.

El riesgo de cáncer colorrectal es de tres a cuatro veces mayor en los familiares de primer grado de pacientes que ya padecen la enfermedad. Por ello, en esta población se recomienda realizar cribado mediante colonoscopia a partir de los 40 años. Sin embargo, la tasa de adherencia a la colonoscopia se considera subóptima porque la participación es inferior al 50%. Recientemente, se ha sugerido que el FIT, una prueba no invasiva bien aceptada para el cribado poblacional del cáncer colorrectal, podría ser equivalente a la colonoscopia para detectar este tipo de cáncer, siempre que fuera mejor aceptada que la colonoscopia. Por ello, se decidió hacer un estudio a gran escala para analizar esta hipótesis.

Este ensayo abierto, de grupos paralelos y aleatorizado, fue realizado en siete comunidades autónomas y doce hospitales españoles, entre febrero de 2016 y diciembre de 2021. El objetivo principal fue comparar la adherencia al cribado entre colonoscopia y FIT. El objetivo secundario fue determinar la eficacia de cada estrategia para detectar neoplasia colorrectal avanzada.

Así, los familiares de primer grado que no habían sido sometidos previamente a cribado fueron separados de manera aleatoria en dos grupos de igual tamaño: a las personas del primero se les realizó colonoscopia directa y a las del segundo, un FIT anual durante tres años consecutivos y colonoscopia en caso de un test positivo. La aleatorización se realizó antes de firmar el consentimiento informado mediante un algoritmo de asignación generado por ordenador. En total, se incluyeron 1.790 individuos elegibles para la prueba, de los cuales decidieron participar 870.

Sin embargo, el 31 de diciembre de 2019, una vez alcanzado el 81% del tamaño muestral estimado, el ensayo se interrumpió prematuramente tras un análisis intermedio por futilidad. Los resultados del estudio se analizaron posteriormente a través de un seguimiento de dos años. 

Así, la tasa de adherencia al cribado fue similar en el grupo asignado a FIT y en el grupo asignado al cribado con colonoscopia (36% frente a 34%, respectivamente). Con este seguimiento, la tasa de detección de neoplasia colorrectal avanzada (cáncer o pólipos de alto riesgo) fue significativamente menor en los sujetos que recibieron FIT anual que en los asignados a recibir colonoscopia directa, por lo que los resultados indican que el FIT no mejora la adherencia al cribado en la población con cáncer colorrectal familiar. La principal limitación de este trabajo fue la imposibilidad de recopilar información de las personas que declinaron formar parte, lo que dificulta la comprensión de la baja adherencia al cribado en esta población.