Oposición ecuatoriana cree que Lasso «se burla» al no acudir a la Asamblea

26 Junio 2022/Agencias
La opositora asambleísta ecuatoriana Pierina Correa, de la bancada afín al correísmo que ha solicitado la destitución del presidente, Guillermo Lasso, consideró este sábado que el gobernante se ha burlado de la Asamblea al no acudir a la sesión a presentar las respectivas pruebas de descargo.

«Hoy, una vez más, el presidente de la República se burla de la Asamblea Nacional al irrespetar y pasarse por encima de la misma ley y la Constitución», dijo la legisladora, hermana del exgobernante Rafael Correa (2007-2017).

Correa puntualizó que el artículo 51 de la Ley Orgánica de la Función Legislativa señala que «no hay delegación para la presencia del presidente de la República» para presentar sus pruebas de descargo y ejercer su legítimo derecho a la defensa.

Lasso había sido convocado a la sesión del pleno en la que se trata la petición de su destitución planteada por la bancada correísta por «grave crisis política y conmoción interna», como señala el numeral 2 del mencionado artículo de la Constitución.

Sin embargo, envió una carta que la leyó el secretario jurídico de la Presidencia, Fabián Pozo, en la que dijo que «los solicitantes no han presentado ningún sustento o documento de soporte y peor aún una motivación jurídica que fundamente» el pedido.

Para Pierina Correa, el documento leído por Pozo «está lleno de mentiras, falacias y nuevas burlas no solo a la Asamblea sino a todo el pueblo ecuatoriano».

La asambleísta insistió en que Ecuador vive profundos problemas estructurales que se han agravado «por la falta de cumplimiento y promesas de campaña», que llevaron a la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) a convocar a movilizaciones, que este sábado cumplen su decimotercer día.

«No hay trabajo, no hay seguridad, no hay empleo», señaló Correa al recalcar que en el debate de hoy se deben presentar las pruebas para la destitución de Lasso que, por su lado, ha denunciado un intento de golpe de Estado en su contra.

Correa subrayó: «No somos golpistas, el pueblo no es golpista. La situación fue escalando y ya no aguanta más», y consideró que lo que ocurre al momento es «consecuencia de irracionalidad, la no atención a las necesidades y el clamor de un pueblo que muere de hambre y solo pide condiciones de vida digna: trabajo, seguridad, salud, educación, oportunidad de desarrollo».

Su correligionaria Viviana Veloz, consideró que la propuesta de adelantar las elecciones no está en contra de la democracia.

Por su parte, Mireya Pazmiño, del movimiento indigenista Pachakutik, brazo político de la Conaie, aseveró que Lasso «ha tenido un año para generar las políticas públicas para quienes ahora están en las calles» y agradeció a la población por la solidaridad hacia los manifestantes.

OPUESTOS A LA DESTITUCIÓN

La ley orgánica de la Asamblea obliga a que la sesión para debatir la destitución presidencial se convoque en menos de 24 horas desde la presentación de la solicitud.

Luego del debate, el Parlamento tiene 72 horas para votar la continuidad del mandatario, para lo que requiere una mayoría de dos tercios, equivalente a 92 de los 137 asambleístas.

En la sesión, el asambleísta Marlon Cadena, de la Izquierda Democrática (ID), partido también opositor pero contrario a la destitución, rechazó la violencia desatada en las manifestaciones que han dejado cinco fallecidos y no menos de 200 heridos entre manifestantes e integrantes de las fuerzas del orden.

«No es casual -dijo- que los movilizados legítimos hayan salido de las zonas más deprimidas del país, donde se albergan millones de ecuatorianos que quedaron en un Ecuador reducido a la opresión y que se unen en una realidad de explotación, de miseria, de pobreza y que están hermanados por un mismo sistema de producción: el agrícola».

Y tras apuntar que no tienen compromiso con ningún gobierno, aseguró que tampoco apoyarán a «quienes manosean la protesta justa y que pretenden ser indigenistas, defensores de los luchadores sociales y defensores de la naturaleza a conveniencia».

El legislador Esteban Torres, del Partido Social Cristiano, que también se opone a la destitución, comentó que hoy no se decide si se queda o se va un mandatario sino que «está en juego la institucionalidad, el orden público y el respeto al derecho de los ecuatorianos».

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