SANTA CRUZ NO PUEDE SEGUIR DÁNDOLE LA ESPALDA AL MAR. Por Antonio Blanco Vázquez Presidente de Contigo Somos Democracia S/C

 

La ciudad no puede olvidar sus orígenes ni cambiar sus señas de identidad simplemente porque unas políticas erróneas e interesadamente dirigidas por poderes demasiado importantes quieran imponer a todos los vecinos un modelo de ciudad que se afea por su falta de arraigo al entorno que fue su origen y que la impulsó como referente de toda una isla.
Santa Cruz de Tenerife no se entiende sin el mar que le dio sentido y que formaba parte, de forma natural, de su imagen y de su enraizamiento a una zona concreta de la isla, a un litoral rico, bello y que nos aporta una estabilidad climática envidiada por el resto de municipios tinerfeños.
El por qué se permitió que nos quitaran la visión y la proximidad del mar es algo difícil de explicar. Y en la actualidad, el cemento nos separa de forma radical de ese mar que nos dio progreso en el pasado. Pero los chicharreros queremos mar, queremos seguir creciendo al lado del mar, queremos vivir ese mar y queremos dejar las herramientas necesarias para que las próximas generaciones puedan deleitarse de una visión y de un disfrute que a nosotros nos han privado por pretensiones difícilmente justificables.
Nos han hecho creer que es imposible revertir esta situación, que es una lucha estéril el intentar recuperar la idiosincrasia de la ciudad a través de las herramientas que el ordenamiento jurídico aún permite y que es mejor acostumbrarse a una ciudad que pretende modernizarse dando la espalda, de una forma definitiva, a ese mar que dio lugar al primer asentamiento en esta zona.
Pero no es cierto, el litoral se puede recuperar para la ciudad, para todos los vecinos y servir de cauce para el progreso sostenible de una capital que quiere seguir siendo marítima, que quiere seguir disfrutando de sus zonas naturales de baño y que quiere dinamizar comercial y turísticamente la ejemplaridad de convivir con ese mar que debemos disfrutar.
Y Santa Cruz no empieza como muchos creen en los límites del Palmetum, no, nuestro litoral se extiende desde Añaza, la gran olvidada, y Acorán hasta esos increíbles entornos que se adentran en el Macizo de Anaga.
Esta ciudad necesita que unamos nuestro litoral de una forma continuada, dándole un sentido de conjunto y aprovechando todas las posibilidades que ello supondría. Necesitamos que nuestro municipio se desarrolle a lo largo de toda esa costa siguiendo los pasos dados en otros lugares que han sabido compaginar perfectamente paisaje, cultura y desarrollo económico y ocupacional como son Málaga, Palma de Mallorca o nuestra vecina Las Palmas de Gran Canaria.
No caben más dilaciones, más demoras ni más mentiras interesadas porque los santacruceros no entienden que el cemento les separe del mar, porque quieren disfrutar de lo que fue siempre su sello de identidad y porque, cada vez más, las malas políticas perjudican social y económicamente a los vecinos de esta ciudad
Hay muchos chicharreros que consideran a la Autoridad Portuaria como un leviatán que impide el desarrollo del municipio pero pocos son los que identifican al verdadero culpable de esta situación que no es otro que el Ayuntamiento que permite que una ciudad de esta relevancia permanezca sin un Plan Urbanístico que fomente su ordenación equilibrada y sensata estableciendo las herramientas urbanísticas necesarias para dotar a los espacios de la utilidad que reclama la ciudadanía, que abra Santa Cruz al mar de una vez por todas y que se priorice el bien común por encima de las especulaciones a la hora de concretar qué tipo de ciudad queremos los santacruceros.
Contigo Somos Democracia apoya la apertura de la ciudad al mar, propone una ordenación urbanística que ponga el foco, sobre todo, en el interés de la ciudadanía y aconseja que los pactos entre Ayuntamiento y Estado se lleven a cabo con la única premisa de mejorar el desarrollo social, comercial y turístico de nuestro municipio
Antonio Blanco Vázquez
Presidente de Contigo Somos Democracia S/C

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