Sin alojamiento y con bajos sueldos: la insostenible situación en que se van a encontrar muchos militares de tropa en Madrid
La situación de los militares de tropa del Ejército de Tierra alojados en el acuartelamiento «General Arteaga» (Madrid) se enfrentan a una situación crítica: el 15 de diciembre deberán abandonar sus instalaciones sin tener a dónde ir. La falta de alojamientos logísticos disponibles en la capital, sumada a los bajos sueldos que perciben y al elevado coste de la vivienda, empuja a estos profesionales a una encrucijada sin una solución clara. El problema pone de manifiesto la precariedad de unas condiciones laborales que dificultan incluso la necesidad más básica: tener un techo.
Cáceres, 30 agosto de 2025 – La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) vuelve a manifestar su profunda preocupación por la situación de los militares que se ven obligados a desalojar sus alojamientos logísticos o que no consiguen plaza en ellos, quedando en lista de espera. Este problema se ha agravado en Madrid con el inminente cierre del Acuartelamiento «General Arteaga» en Carabanchel, que dejará sin alojamiento a un número considerable de militares del Ejército de Tierra. La asociación subraya que esta situación es insostenible, especialmente porque muchos de estos militares tienen salarios bajos y deben afrontar los desorbitados precios de los alquileres en la capital, mientras que a menudo mantienen a sus familias en otras ciudades.
Una problemática que deja a los militares en la calle
El pasado 4 de agosto, el personal alojado en el Acuartelamiento «General Arteaga» recibió un correo electrónico informando del cierre de la instalación el 1 de enero de 2026 y ordenándoles abandonar sus alojamientos a más tardar el 15 de diciembre de 2025. Esta decisión deja a un grupo de militares sin un lugar donde vivir y sin una solución por parte del Ministerio de Defensa y del Ejército de Tierra.
Aunque se intentará reubicar al personal destinado en la Base Militar «Pozuelo» en los alojamientos de dicha base, se les ha comunicado que deberán esperar a que existan plazas libres. Por su parte, los destinados en otras unidades tendrán que buscar alojamiento en otras residencias logísticas del Ejército de Tierra o por su cuenta. Se les ha presentado como una opción la Residencia Logística «San Fernando», pero la espera para conseguir una plaza podría ser de al menos tres meses.
ATME ya había advertido de esta situación el 14 de marzo del año pasado, cuando solicitó información sobre las obras de ampliación en el «General Arteaga» y el impacto en sus alojamientos. En ese momento, el Mando de Personal del Ejército de Tierra indicó que los militares podrían acogerse a alojamientos y residencias de apoyo a la movilidad geográfica. Sin embargo, en la práctica, las soluciones no son suficientes y el personal militar se encuentra en una situación precaria.
Un problema de fondo: la doble carga de bajos sueldos y alto coste de vida
Para ATME, la situación es crítica. La falta de alternativas no es culpa del personal afectado y representa un problema especialmente grave para el personal de tropa que, con salarios bajos, no puede afrontar los elevados precios de los alquileres en Madrid, incluso si se limitan a pisos compartidos. Esta situación los deja en una posición de extrema vulnerabilidad, agravada por el hecho de que algunos deben seguir manteniendo a sus familias en otras localidades, lo que genera una doble carga financiera.
Petición de soluciones urgentes
Con el objetivo de buscar soluciones, ATME ha solicitado al Ministerio de Defensa y al Ejército de Tierra la siguiente información:
- El número de militares de tropa afectados por el cierre.
- Un listado de alojamientos y residencias logísticas en Madrid con plazas libres.
Además, la asociación ha propuesto una serie de medidas a los organismos citados:
- Entregar a los afectados una relación completa y actualizada de todos los alojamientos y residencias logísticas que cuenten con plazas libres.
- Poner a su disposición los alojamientos de la Armada y del Ejército del Aire y del Espacio que tengan capacidad, ya que actualmente no pueden solicitarlos por pertenecer al Ejército de Tierra.
- Crear alojamientos provisionales temporales de circunstancias que permitan al personal alojarse mientras espera una plaza definitiva,
- eliminando el riesgo de que queden sin hogar.
«La Administración no puede dejar a sus miembros en una situación tan precaria, sobre todo a militares que son destinados con carácter forzoso o que por proceder de los centros de formación no tienen derecho a la compensación económica por cambio de destino», afirma ATME. «Es fundamental que se proporcionen soluciones viables y se garantice una transición ordenada con apoyo institucional para evitar que nuestros militares queden desamparados».
La Asociación asegura que seguirá trabajando para que se dé una solución inmediata y definitiva, y para que se reconozca el derecho de todos los miembros de las Fuerzas Armadas a tener un alojamiento digno.