UN PROGRAMA DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA Y EL CABILDO FOMENTA EL APRENDIZAJE REALIZANDO UN SERVICIO A LA COMUNIDAD

22 Octubre 2021
El plan prestará acompañamiento a docentes, entidades y alumnado en el desarrollo de los proyectos
La Universidad de La Laguna y el Cabildo de Tenerife han iniciado un programa colaborativo, a través de Tenerife Joven y Educa y la Fundación General del centro universitario, que acompañará a docentes, entidades y alumnado en el desarrollo de proyectos de aprendizaje-servicio.
Esta metodología educativa está basada en la idea de que el verdadero éxito de la educación consiste en formar una ciudadanía capaz de mejorar la sociedad, y no sólo de realizar un currículo personal. Se ha comprobado que unir el compromiso social con el aprendizaje es uno de los métodos de adquisición de conocimientos más eficaces, porque el alumnado encuentra un sentido a lo que estudia cuando trabaja en necesidades reales del entorno.
El programa, por tanto, trata de impulsar esta propuesta educativa que combina procesos de aprendizaje y servicio a la comunidad en un solo proyecto, lo que la convierte también en una estrategia de desarrollo comunitario muy ligada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El programa, coordinado por el profesor del Departamento de Economía, Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Laguna Francisco Javier Amador, ha comenzado con el curso Cómo iniciar un proyecto aprendizaje-servicio. Para llevar a cabo esta primera actividad formativa se ha contado con la colaboración de la Red Española de Aprendizaje-Servicio, que ha diseñado el contenido del curso, y también con la Asociación Canaria de Aprendizaje Servicio, que aporta varios de los docentes que llevarán a cabo la tutorización del alumnado del curso.
Como ejemplo de aprendizaje-servicio, Roser Batllé, pedagoga y referente a nivel nacional en la difusión del aprendizaje-servicio, fundadora de la Red Española de Aprendizaje-Servicio y autora de numerosas publicaciones, inauguró el curso explicando un proyecto surgido a raíz de una erupción volcánica en Bariloche en 2011, en el que los jóvenes que participaban en un programa de formación profesional desarrollaron competencias aprendiendo a fabricar ladrillos para reconstruir las casas de las familias de bajo ingreso usando la ceniza del volcán.
A este primer curso asisten 56 personas, de las cuales 24 son técnicos de entidades y administraciones públicas, 24 son docentes no universitarios, y el resto pertenecen al profesorado universitario. La duración prevista del mismo es de 6 semanas, concluyendo con la presentación de los proyectos diseñados en el curso el 25 de noviembre de 2021. Durante este periodo el alumnado trabajará en el diseño de proyectos educativos con utilidad social en los que se fusionan, una intencionalidad pedagógica y una intencionalidad solidaria.

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